Entre Podcasters: Estrategias para crecer y monetizar tu podcast
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Entre Podcasters: Estrategias para crecer y monetizar tu podcast
110: ¿Por qué somos tan exigentes con nosotras misma? - Metas de Mujer
•Mamá 360 Media - Carolina Maggi
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Hoy vamos a comenzar una serie especial de 3 episodios que la voy a titular ¿Por qué somos tan exigentes con nosotras mismas?, estos episodios son Metas de mujer, Metas de familia y hogar y finalizaremos con el de Metas Profesionales.
Esto lo estoy haciendo porque como ustedes saben marzo es el mes internacional de la mujer y estaba pensando cómo hablar un poquito de este tema pero de una manera distinta, obviamente el mes de la mujer es un mes donde tenemos celebrar y no es un mes donde sencillamente si somos mejores ni nada por el estilo, es realmente celebrar todas las cosas que sean logrado que antes eran sencillamente un sueño y que ahora vemos como algo normal, hay muchísimas cosas en las que hemos mejorado bastante y hay muchísimas cosas que hoy en día las vemos como algo normal y que antes no sencillamente no se podían, si no son sus mamás posiblemente sus abuelas se casaban menores de edad, porque eso era lo que había, era como su destino casarse y tener hijos desde muy jóvenes, y no estoy diciendo que convertirse en mamá tiene su parte importante y que te pueda llenar mucho pero decir que es lo único que puede llenar a una mujer, me parece totalmente equivocado, de echo una de las cosas por las cuales peleo todos los días y estoy ayudando a mamás emprendedoras todos los días, es porque creo firmemente que ninguna mujer tiene que elegir entre ser madre o exitosa profesionalmente, eso no significa que yo entienda o que apoye o que no apoye a cualquier mujer que si decida elegir, pero lo que yo defiendo es que eso tiene que ser un derecho, tú tienes que poder elegir no que alguien elija por ti.
Justamente comenzando esta serie de episodios paso algo en estos últimos días, que a mí me ha hecho pensar mucho en nuestras exigencias como nosotras nos vemos como mujer, como les dije vamos a tener otros episodios porque hablar de todas nuestra metas en conjunto en un solo episodio sería demasiado largo, pero yo creo que la más importante es hoy hablar de estas metas como mujer. A lo que yo vengo con todo esto, nosotras tenemos que ser el cambio que queremos ver, pensemos ¿por qué somos tan exigentes con nosotras mismas?
Ahora si escucha el episodio del Podcast de hoy para que conozcas más detalles sobre el valor de tu trabajo y cómo ponerle el precio a tus productos y también te comparto los links de otros episodios que te pueden interesar. Recuerda dejarme un review, seguirme en mis redes y compartir este episodio con alguien que sepas que puedes ayudar.
el podcast Mamá 360 comenzamos una serie de tres episodios que se llama ¿Por qué somos tan exigentes con nosotras mismas? Hoy vamos a hablar de metas de mujer, así que no te muevas. Hola, soy Carolina Maggi, mamá de dos, ex perfeccionista y workaholic en recuperación. Y aunque tengo más de 15 años como comunicadora y casi lo mismo desde que abrí mi primer negocio, hace un par de años atrás me encontraba abrumada y sin saber cómo combinar mis metas profesionales con mi rol en tan anhelado de ser mamá. Luego de un momento muy bajo donde estuve a punto de renunciar a todos mis sueños, me propuse demostrarle a mi hija que era tan solo una bebé, que sí era posible ser mamá y ser exitosa profesionalmente. En este show te hablo claro y con la verdad, compartiendo estrategias paso a paso que me han funcionado en mi negocio con mis alumnas y además entrevisto a otras increíbles emprendedoras para que nos cuenten cómo lo han hecho ellas. Todo esto para que tú también crees el negocio que se adapte al estilo de vida que quieres y te conviertas en tu mejor versión de ti misma. Si eres una mamá emprendedora trabajando por tus metas o quieres comenzar ya, sin poner excusas, estás en el lugar indicado. Bienvenido al podcast Mamá 360. ¡Suscríbete! repito momgoldsociety.com el link igual te lo dejo en las notas del show ahora sí comenzamos Hola, hola, bienvenida una vez más al podcast Mamá 360. Yo soy Carolina Maggi, tu host. Y hoy vamos a comenzar una serie especial de tres episodios que la voy a titular porque somos tan exigentes con nosotras mismas. Estos van a ser tres episodios. El de metas de mujer, que es en el que nos vamos a enfocar hoy. Luego vamos a tener uno de metas de familia y hogar. Y vamos a tener, luego vamos a finalizar con el de metas profesionales. Entonces, bueno, esto lo estoy haciendo porque, pues obviamente, como ustedes saben, marzo es el mes internacional de la mujer y en el momento que estoy grabando este episodio es justamente el día internacional de la mujer y esto va a salir posiblemente el día siguiente, uno o dos días después. Y me estaba pensando cómo podíamos, pues obviamente, hablar un poquito de este tema, pero de una manera distinta. ¿Ok? Obviamente el mes de la mujer es un mes donde tenemos que celebrar y no es un mes donde sencillamente es como que sí, somos mejores y nada por el estilo. Es realmente celebrar todas las cosas que se han logrado, ¿ok? Que antes eran sencillamente un sueño y que pues ahora vemos como algo normal, ¿no? Y me dices, bueno, Carolina, ¿pero a qué te refieres? Bueno, capaz ustedes no lo sabían, pero hasta hace muy poco por ejemplo, en los Estados Unidos, una mujer no podía tener una línea de crédito, una tarjeta de crédito, una casa a su nombre, así tuviese trabajo y estuviese ganando dinero, si no había un hombre que fuera su co-sponsor, o sea, que estuviese como que apoyando esa línea de crédito. Y cuando les digo que eso hasta hace poco, fue hasta los 80 o capaz hasta 90, no tengo la fecha ahorita conmigo, ¿ok? Obviamente yéndonos mucho atrás al siglo pasado, nosotros no podíamos sufragar, o sea, no podíamos votar, ¿ok? No podíamos elegir a nuestros candidatos políticos, ¿ok? Y como esas, muchísimas cosas más. Hemos mejorado bastante, no podíamos estudiar, o sea, hay muchísimas cosas que hoy en día es como que nosotros vemos algo normal, pero en el pasado era algo que no, o sea, que no se veía como, no solo normal, sino que no se podía, o sea, estamos hablando de que posiblemente hasta, si no son sus mamás, posiblemente sus abuelas se casaban menores de edad, porque pues eso era realmente lo que había, o sea, y más allá de que las dejaran o no las dejaran, era como que su destino, sencillamente casarse, tener hijos desde muy jóvenes y ya, ¿ok? Y no estoy diciendo que convertirse en mamá no tiene, pues obviamente no tiene su parte importante y que te pueda llenar mucho, pero decir que ser mamá es lo único que puede llenar a una mujer, pues para mí me parece totalmente equivocado. De hecho, yo aunque una de las cosas por las cuales yo peleo todos los días y estoy ayudando a mamás emprendedoras todos los días porque yo creo firmemente que ninguna mujer tiene, tiene, ¿ok? Es la palabra clave, tiene que elegir entre ser madre o exitosa profesionalmente, eso no significa que yo entienda o que apoye o que no apoya a cualquier mujer que sí decida elegir pero lo que yo defiendo es que eso tiene que ser un derecho, tiene que ser tú tienes que poder elegir, no que alguien elija por ti, ¿ok? Entonces, justamente comenzando esta serie de episodios justamente pasa algo en estos últimos días que ya se los voy a contar que pues a mí me ha hecho pensar mucho en nuestras exigencias como nosotros nos vemos como mujer como les dije, voy a tener otros episodios porque hablar de todas nuestras metas en conjunto en un solo episodio va a ser demasiado largo y ya por si yo hablo bastante, pero yo creo que lo más importante es hoy hablar de estas metas como mujer, ¿a qué me refiero a nuestras metas como mujer? si no me has escuchado antes hablar de esto yo me refiero a las metas como mujer, todas estas metas que nos ponemos en cuestión a sueños o metas que nada más nos benefician a nosotras. O sea, nuestra salud y por eso obviamente entra lo que es actividad física y en muchos casos hasta como nos podemos ver. Obviamente también nuestra parte espiritual, todo lo que es salud física, mental y espiritual es donde entran todas lo que son las metas de mujer. Y yo en estos días he estado pensando mucho de verdad que que exigente es la sociedad con las mujeres y a veces yo digo pero es que es la sociedad que si obviamente ciertamente si creo que lo tiene o somos nosotras mismas que nos exigimos tantas cosas y quien nos dijo a nosotras que nos teníamos que exigir tanto porque vemos como normal cosas que no tienen que ser normal entonces pues obviamente una de las cosas que yo voy a entrar más en este episodio es la parte del aspecto físico. ¿Por qué se los digo? Porque hasta hace muy poco yo me di cuenta que nosotros las mujeres tenemos realmente, o sea, como que yo lo sabía en el fondo, pero no me había dado cuenta de la gravedad del asunto, de esta exigencia de aspecto físico que nosotros tenemos, que no es normal. ¿Y por qué es que yo me empecé a dar cuenta que era un poco enferma esta obsesión con el aspecto físico que tenemos en general las mujeres hoy hay unas que las tienen más y otras que las tienen menos pero en general el estándar es que nos pedimos mucho de manera física y porque yo lo comentaba en una publicación que hice justamente por el día de la mujer en Instagram y es que yo me di cuenta cuando tuve mi hija y ella está empezando a crecer que yo no quiero que ella se sienta, o sea, a mí me da ansiedad nada más imaginarme que ella está en posiciones en las que yo he estado como mujer en mi vida y que yo en el pasado veía como normales, ¿ok? Porque es como se me ha hecho ver a mí o lo que sea, ¿ok? Porque yo las adopté como normales, que son creencias que yo tengo que son normales. Y yo no quiero que mi hija se vea en esa situación. Entonces, obviamente, eso me ha hecho a mí pensar muchas cosas porque no es lo que uno le dice, en mi caso que tengo hijos, no es lo que uno le dice a sus hijos, sino es lo que uno le dé muestra sus hijos con acciones. Y pues obviamente yo no quiero que Alesia nunca en su vida sienta que su aspecto físico la limita o la hace menos que cualquier otra mujer y que cualquier otro hombre, ¿ok? Entonces, todo esto, una de las cosas que yo comienzo a ver esto, muchos de ustedes saben que pues obviamente mi background, yo trabajé por varios años de y 100% en la televisión. Capaz algunos de ustedes no saben, yo trabajé como actriz al principio, pues tuve algunos papeles, nunca fui protagonista de novela, pero trabajé en novelas como actriz y luego trabajé como productora y también como reportera y co-host de un programa a nivel nacional en Estados Unidos y también se pasaba en Latinoamérica. Y posiblemente en algunos otros países del mundo que no sé qué, distribuidos por el Network Internacional. Y cuando yo estaba en ese mundo que es tan pesado realmente, pues hay muchas de esas cosas que uno las ve como normal, como gajes del oficio, como que yo crecí viendo que eso era... Yo no crecí en el mundo de la televisión para nada, mi familia es lo menos eso, pero como hay cosas que eran tan normales para la mujer y yo sabía que en la televisión eran peores, o sea, para mí era normal. Y entonces, todo esto se los cuento porque es justamente hace unos días, esto ni siquiera lo he contado todavía en Instagram, pero hace unos días yo me retiré unas prótesis mamarias, unos implantes de seno, que yo tenía desde hace 15 años. Realmente hace 15 años me operé por primera vez, cuando tenía tan solo 21 años, que por cierto, acabo de cumplir 36 años, con mucha honra, también este fin de semana. Y luego de 5 años con esas prótesis que me operé, resulta que la primera vez yo me operé en Venezuela porque fue recomendado un cirujano con el, me lo recomendó el canal en el que yo estaba trabajando en este momento, alguien que operaba a las actrices aquí, y me volvió a operar aquí en Estados Unidos porque esa vez que me operé en Venezuela me pusieron unas prótesis francesas que les hicieron un recall, ¿ok? Entonces yo me operé aquí, me cambié esas prótesis y me puse otras, de hecho un poco más pequeñas porque en Venezuela me habían puesto unas prótesis muy grandes, y ya tenía 10 años, ¿ok? Pero de desde que yo tuve a mi segundo bebé, Mateo, en el 2017, a mí me empezaron, luego que dejé de dar pecho, me empezaron a molestar un poco las prótesis. Y en el 2020, no sé si tuvo que ver la pandemia, el estrés, lo que sea, me empezaron a molestar y empecé a tener algunas malestares completos en el cuerpo que me empezaron como que, no sé, a crearle un rechazo también a las prótesis. O sea, hasta me mental, ¿no? Pero sobre todo me dolía mucho y el año pasado tuve que hasta dejar de correr. Algunas de ustedes, no sé si se habrán dado cuenta, que yo hace, desde más o menos noviembre, dejé de correr porque el dolor era muy intenso y no podía ya correr. ¿A qué viene todo esto? Una de las razones por las cuales yo decidí cuando estaba en este problema que no me, o sea, que me sentía incómoda con las prótesis, que me dolían, que me molestaban, que no entendía otros dolores que me estaban dando en el cuerpo y no entendía por qué me estaban dando. Los exámenes de sangre salían bien. O sea, me hice mamografías, ultrasonidos, no salía nada, y yo tenía dolores horribles, los que a veces, yo tengo un brazo de dolor súper alto, y a veces me, o sea, me tenía que sentar en la cama a llorar del dolor que tenía, cosa que ni siquiera hice cuando di a luz, y yo di a luz, o sea, me pusieron la peridural cuando tenía 8 centímetros con mis dos hijos, ok, entonces, o sea, era mucha frustración, y recuerdo que un día, mi hija, me pregunta, está Estábamos hablando y entonces que si las boobies, que si eran grandes, pequeñas y yo le digo que cuando tú eres grande te crecen las boobies, entonces ella me dice, o sea mami que cuando yo sea grande yo voy a tener las boobies como tú. Y en ese momento, o sea, es como que me cayó un balde de agua helada porque la realidad es que Alicia no va a tener las boobies como las tenía yo. Porque esas boobies eran de mentira. ¿Ok? Era silicón. ¿No? Entonces yo en ese momento me cayó y digo, o sea, ¿qué mensaje le estoy mandando a mi hija que para aceptarse, o sea, ¿por qué yo me hice esto? Y entonces me empecé a cuestionar. Y ciertamente, si yo sigo siendo pro de quien se quiera operar, que se opere. Que cada quien haga lo que quiera con su cuerpo. Pero la razón que yo me puse de verdad es, ya va, eso es muy válido, quien se quiera operar, que se opere, obviamente. Pero ¿por qué sentimos? O sea, porque en mi caso yo era lo que decía, quien se quiera sentir mejor con su cuerpo, que se opere y todo esto. Y eso era mi opinión y lo que yo decía, pero después yo me puse a pensar, ¿por qué yo, o sea, tenía la idea de que para yo poderme sentir mejor, Yo tenía que estar operada. ¿Ok? Y entonces, obviamente eso me llevó a un rabbit hole increíble. O sea, que yo digo, ¿por qué? O sea, ¿por qué nosotras tenemos esto en la cabeza? O sea, ¿por qué realmente nosotras sentimos que no somos suficientes con el cuerpo que tenemos? ¿Por qué sentimos que tenemos que estar con un estándar de belleza todo el tiempo? Y eso me hizo recordar de que cuando yo era muy pequeña, pues posiblemente de la edad de lesia, una vez revisando la biblioteca de casa de mis abuelos, encontré un libro, y esto lo he hablado yo con mi primo, que hablaba de las medidas de una mujer, imagínense. Entonces mi abuela, ok, ella tenía hasta escrito sus medidas, o sea, era un libro viejo, ok, viejísimo, esto es hace añísimos. Y yo entonces, claro, empecé a pensar en todas estas cosas. ¿Por qué desde hace tanto tiempo se ha creado un estándar de belleza tan complicado para las mujeres? Entonces eso también me traía cuando yo, ya viviendo aquí en Estados Unidos, aquí cuando yo llegué a cumplir, yo cumplí 15 años aquí en Estados Unidos. Yo me vine antes, a los 14 años. Y cuando yo cumplí 15 años había, o sea, un grupo había de chicas que era algo común. Esto no se hacía tanto en Venezuela. En Venezuela creo que normalmente tenías más de 18 años pero había un grupo de chicas ¿ok? que que era normal ellas también eran latinas que en el país de ellas o donde ellas vivían no lo sé si en el país completo donde ellas vivían era común de 15 años que los papás les regalaran los implantes de senos a las niñas y en ese momento me pareció un poco como heavy pero no lo vi tan grave obviamente hoy con 36 años digo ¿qué? O sea, ¿por qué esas niñas les estaban regalando los papás unos implantes de senos a los 15 años? Unas niñas que posiblemente no se habían terminado ni siquiera de desarrollar. O sea, ¿por qué tenemos la idea de que para que las mujeres nos sintamos completas tenemos que tener cicatrices y meternos cosas que no son de nuestro cuerpo? ¿Ok? ya volvemos con más información práctica para ayudarte a alcanzar tus metas pero antes te quería decir que si te gusta el podcast mamá 360 deberías visitar momgoalsociety.com nuestro grupo de apoyo y educación continua para mamás emprendedoras ya el horario ni donde te encuentras es un impedimento para aprender lo que necesitas para crear los ingresos que quieres en tu negocio además ya no tienes que hacerlo sola hazlo con la guía de momgoalsociety y apoyada por otras mamás emprendedoras como tú Visita Mom Gold Society para más información. Ahora sí, seguimos con nuestro episodio de hoy. Entonces, claro, eso obviamente digo, ¿por qué yo por tanto tiempo se lo vi como algo normal? Y vuelvo y digo, no quiero criticar, o sea, esto no lo estoy diciendo porque lo quiero, quiero criticar a las personas que se operen, o sea, realmente, quien se quiera operar que se opere, pero porque lo que yo me pregunto ahora, porque no me lo he preguntado antes, es ¿por qué sentimos o sentía yo la necesidad, o lo te veía tan obvio, que para yo estar en un estándar de que estar operada porque alrededor porque la mayoría de mis amigas están operadas y tienen prótesis mamaria o sea porque yo realmente ahorita puedo pensar en una de mis amigas o sea de un grupo grande que nosotros tenemos una sola de mis amigas que no está operada y del otro grupo de amigas mías creo que el otro creo que hay una que no es de Venezuela que no está operada hay un par. En el grupo de Ronin hay un par que no están operadas. Pero, o sea, en general todo el mundo porque es normal. O sea, era normal, ¿ok? O sea, realmente las que no están operadas es porque ellas realmente tenían busto desde antes. La verdad es que yo no me he rodeado mucho de mujeres que hayan tenido eso. Pero justamente ahorita pensando en el grupo de Ronin creo que hay varias que sí tienen personalidad propia, pero no era lo normal. O sea, yo vengo de un país en Venezuela donde es súper normal que la gente esté operada. Donde en un momento que yo estuve entrenando para mi Venezuela, que si hubiese ido y hubiese quedado detrás de la ambulancia, además de todas las cosas que pasaban en ese certamen, porque yo soy bajita, o sea, yo soy alta para la mujer regular, pero para mi Venezuela soy baja. Y recuerdo que en esa reunión que yo tuve con una de las personas de mi Venezuela, una de las personas oficiales, para no decir nombres, Me acuerdo que a mí me dijeron, yo era una de las mayores que estaba ahí, me dijeron, no, mira, ya no hay que operarle, ya está súper flaca. Yo pesaba como 117 libras en ese momento. Hay que operarle los senos porque si se ve demasiado niña, hay que operarle los senos. Pero recuerdo que hay otras niñas ahí que de hecho sí llegaron a ir y hay una chica que le manda, tenía que bajar en un par de meses 30 libras. Y esa niña la operaron toda. ¿Ok? Y yo recuerdo que una de las cosas que yo decía, y no solo yo, en general mujeres de bueno, ir a Luis Venezuela para que te operen todas. O sea, digo, ¿por qué yo tenía eso en la cabeza? ¿Ok? Y trabajando en televisión, cuando yo me operé la primera vez, no solo me puse implantes, me puse además mentón. Y el mentón rechazó. Y a mí se me desfiguró la cara por tres meses. ¿Ok? Y cuando son las PIP que era, tenía algo que tenía silicón tóxico, en vez de retirármelas completamente, me las cambié y me puse unas nuevas. O sea, era como que el mensaje no me entró. ¿No? Y obviamente había los 36 años, cuando tengo hijos, que dependen de mí, y empecé a ver que mi cuerpo se estaba sintiendo mal, ¿ok? Y vuelvo y digo, aquí yo no estoy diciendo lo del breast implant illness, yo no tengo información suficiente sobre eso, yo no sé si eso es lo que yo tenía, o sencillamente era que mi cuerpo estaba haciendo un rechazo a las prótesis, de alguna manera, porque estaban en perfecta condición mis prótesis, pero pero, o sea, ahorita empecé a decir, yo, ¿por qué te Y justamente hablando con algunas personas, o sea, me hicieron algunos comentarios que yo sé que no me lo hicieron por mal, pero una persona además la que quiero muchísimo me decía como que no, yo me muero si me debo quitar los implantes. O sea, yo cuando veo a alguien sin implantes digo, ay, pobrecita, no tiene dinero para operarse. Entonces yo decía, ¿por qué tenemos esto en la cabeza? O sea, ¿por qué se nos obliga a esto? ¿Y por qué las mujeres estamos con un estándar tan alto? Porque si tú te pones a ver, ¿no? Y era lo que yo pensaba. pensaba el otro día, este, o sea, no solo la gente de mi edad, ya, ¿no? Que además yo tengo amigas que son mayores que yo, o sea, yo tengo 36, yo tengo muchas amigas, muchas de mis amigas cercanas son de más de 40 años, y soy muy cercana a mis tías, o sea, mi mamá es una mamá joven, mis tías son jóvenes, o sea, mi mamá me tuvo a mí cuando tenía 22 años, y mis tías, pues, muchas son menores que mi mamá, y uno dice, ¿por qué estas mujeres sexy tanto físicamente y los hombres no se exigen de esa manera, ¿ok? O sea, no es por nadie, no es nada con nadie personal porque yo a mis tíos y a los amigos de mi papá los quiero muchísimo y a mis amigos, a mi esposo y a mis amigos obviamente los quiero, o sea, y no me estoy metiendo con ellos, pero ninguno de ellos está tratando de verse como cuando tenían 18 años, ¿ok? Y todas estas gente mayor, ¿ok? Las que son, o sea, como a la edad de mis tías, que es una generación más alta, arriba, o hasta la edad de nosotros, ninguno de esos hombres está operado. Pero todas las mujeres están operadas. ¿Ok? Y, o sea, y lo peor de todo es que hay veces donde pasan cosas terribles en matrimonios, donde en muchos casos, o sea, en muchos momentos hasta los hombres pueden ser infieles, y tú puedes oír a mujeres que critiquen a la otra mujer diciendo que ella se descuidó. ¿Cuándo hemos oído que una mujer en la Montecacho es un hombre? Que eso no lo defiendo de ninguna manera, ni un lado al otro, la infidelidad. Pero que alguien diga, conchale, es que claro, ya le tenía que montar los cachos porque es que él está demasiado descuidado, se dejó descuidar. Entonces yo digo, ¿por qué este doble estándar? ¿Ok? Y entonces ahí es donde yo digo, yo no quiero que mi hija en el futuro tenga, o sea, viva ese doble estándar. Mi hija cuando tenía cuatro años, o sea, creo que ni siquiera estaba en BPK, una niña en el colegio la insultó diciéndole fat. Mi hija ni siquiera sabía que era fat, o sea, le dijo gorda. Ni siquiera sabía que era gorda, ¿no? Obviamente ella llegó, ¿sabes? Como que ella sabía que era un insulto porque se lo habían dicho de una mala manera y me preguntó que qué era fat. Yo, por supuesto, casi me pongo a llorar. Entonces, claro, cuando yo fui a hablar al colegio, me dijeron, este, no, mírame, no, no, o sea, como que hablaron y lo peor es que me dijeron, la mamá de esa niña es realmente está en un bastante sobrepeso ¿qué es lo que estaba escuchando esa niña en su casa? ¿cómo se estaba tratando la mamá a ella misma o en su casa de que para esa niña fat, o sea gorda era un insulto y ella quiso insultar a mi hija diciéndole gorda porque es que esas cosas están desde chiquitas y es una pelea y discusión que yo tengo con algunas de mis amigas que a veces yo las veo repitiendo eso y yo les digo no y algunas yo sé que están haciendo un esfuerzo consciente porque saben que ellas tienen ese chip adentro y sufren con ese chip todos los días, pesándose, yo no me peso nunca, gracias a Dios, yo de verdad en el momento, una de las razones por las cuales yo salgo de televisión es porque yo dije, yo no puedo seguir sintiendo que una parte tan importante de la decisión de que a mí me den un trabajo o no me lo den, sea mi físico de que yo no pueda engordar porque no me lo den que si yo me veo así, que si no cuadro bien, que si la cara, que si tengo mentón, que si no tengo mentón, que si mucho pómulo, que si poco pómulo. O sea, es una de las razones por las que yo dije, no. Y les digo una cosa, yo sé que yo voy a volver a la televisión. No, sé si este año, no sé si el próximo, no sé si en cinco, no sé cuándo va a ser, pero yo voy a volver a la televisión o voy a volver en mis propios términos. Donde nadie me va a tener que decir cuánto tengo que pesar o no. Y ojo, yo estoy totalmente pro de tener una vida saludable y tener un cuerpo cuerpo y mente saludable y de comer bien y de mantenerse en el peso que haya que mantener, o sea, no por peso, de que tú estés de una manera saludable, que tengas tus valores donde tienen que estar, todo eso. Pero que tú me digas a mí que mi trabajo, mi preparación y mi experiencia valen menos que unas boobies, que un peso en el, un peso o que una manera como me veo, no, o sea, ya yo eso no lo admito. Y yo no quiero que mi hija vive a eso, entonces mi pregunta y a lo que yo vengo con todo esto es que nos pensemos ok, porque nosotras tenemos que hacer el cambio que queremos ver en el mundo ok, y entonces que nos pongamos a pensar, ¿por qué somos tan exigentes con nosotras mismas? como nosotras como mujer ¿por qué tenemos tanto pánico envejecer? ok, ¿por qué tenemos y vuelvo y digo, yo me quiero ver bien yo me quiero sentir bien sobre todo, más que verme a mí me quiero sentir bien y yo me voy a cuidar y obviamente yo entiendo que una parte de la autoestima importante es uno sentirse bien y sentirse cómodo. Pero ¿por qué sentimos la necesidad de llegar a extremos? De operarnos y sobre todo meternos cosas, porque yo puedo entender que capaz el cuerpo no te queda normal después de los niños y, o sea, tú te quieres ver como te veías antes de alguna manera y ok, es una operación fuerte, pero está bien. Pero llegar al punto de meternos implantes, yo me he metido dos tipos de implantes, de mentón, que ese no pegó y lo saqué al mes, hace 15 años, y prótesis mamarias. En dos ocasiones tuve dos tipos de prótesis mamarias. ¿Por qué? ¿Por qué nosotras nos exigimos que nos tenemos que ver de una manera? ¿Y qué estamos haciendo nosotras para que las próximas generaciones no se sientan así? Algo que a mí me da muchísima tranquilidad, y se lo dije a la persona que justamente me decía que lo de la gente que no se operaba, las mujeres que no se operaban, decían, pobrecitas, que no se pueden o operar, es que las próximas generaciones, o sea, la generación que vino después de mí, o sea, unos años después, casi ninguna está operada. O sea, les puedo decir que ninguna de mis dos hermanas, ni ninguna de mis primas menores, ninguna de las primas menores que yo, está operada. Mi prima y yo estamos operadas y las dos nos estamos retirando los implantes con un mes de diferencia. Porque ya nos dimos cuenta que no las necesitamos y que preferimos estar más saludables. Pero ni Ninguna de mis primitas, en ninguno de los dos lados están operadas, gracias a Dios. O sea, y lo digo porque gracias a Dios nunca sintieron la necesidad de operarse. Por lo menos las lolas. Tengo algunas que, pues, algunas que se hicieron otro tipo de operaciones que se pueden estar más relacionadas con salud, pero por lo menos no vieron esa necesidad. Entonces, ahí es donde yo digo, estamos haciendo lo que tenemos que hacer para que las nuevas generaciones no se sientan obligadas a verse de una manera. ¿Quién no creó ese patrón y por qué somos tan exigentes. ¿Qué podemos hacer nosotras para no solo cambiar nuestra vida y nuestra manera de vernos a nosotras como mujer? Porque eso es lo que va a ayudar a las próximas generaciones. Y en mi caso, obviamente, yo soy 100% sincera. Yo creo que yo tuve que madurar muchas de estas cosas porque no quiero que mi hija pase por situaciones por las que yo pasé. Entonces, eso es a lo que te invito a ti que me estás escuchando. Tengas hijas o hijos también, porque eso también es algo que se le inculca o sea para que podamos tener una real igualdad hay que crear hay que no solo criar mujeres que pues obviamente luchen por sus derechos sino a hombres que entiendan que somos iguales obviamente somos distintos y yo lo entiendo anatómicamente y pues obviamente tienen sus cosas cada uno y su fortaleza cada uno pero a nivel este obviamente de trabajo al nivel del hogar que eso es lo que vamos a hablar las semanas que vienen pues pues tiene que ser igual, y cuando hablamos de aspecto físico, o sea, ¿por qué nosotros nos tenemos que preocupar más de lo que se preocupan ellas en ese sentido, no? Y esto, y comencé justamente con las metas de mujer, porque como nosotras nos vemos, eso se ramifica y se extiende a las otras metas, a las metas de familia y hogar, y por supuesto a las metas profesionales, ¿ok? Entonces, lo que yo te invito es que pienses qué tan exigente eres tú Con tu aspecto. Cuando te ves tú en el espejo, ¿cuál es tu relación contigo misma? Porque tantas veces que he escuchado y hablan de una manera despectiva como se ven. entonces, obviamente, eso empieza a jugar en contra de nosotros, y eso empieza a que nuestro estado mental, nuestro mindset, no sea el correcto para manejar nuestras relaciones familiares y nuestras metas profesionales tampoco. Entonces, bueno, esa es mi invitación, que tú pienses con todo esto que escuchaste hoy, que digas, ¿por qué somos tan exigentes con nosotros mismos? ¿Por qué soy tan exigente conmigo misma, con mis metas como mujer? O O sea, yo quiero bajar de peso, pero porque yo me quiero sentir más saludable, porque quiero entrar en un patrón, en un patrón de belleza que alguien me esté imponiendo, que yo creo que es lo normal. Quiero hacer esto porque es lo que todo el mundo está haciendo, es porque es algo que yo realmente quiero hacer. Me quiero sentir bien. ¿Ok? Entonces, bueno, me estoy dando cuenta que ya estamos llegando casi a los 30 minutos y yo quería que este podcast fuera un poquito más corto, pero bueno, ustedes saben como soy yo así que bueno vamos con esto lo voy a terminar vuelvo y repito este podcast no es para nada para criticar ni juzgar o sea como les digo hasta hace poco y quien lo haga que lo haga porque se siente bien pero en mi caso yo me di cuenta que yo tomé decisiones presionada sin darme cuenta porque en ese momento no me sentía presionada por un estándar de belleza Que yo había comprado que eso era lo normal. Y era lo que tenía que ser. Y obviamente al darme cuenta. Una de las cosas que me ayudaba. Es esta nueva generación. Que no se lleva por ese estándar de belleza. De que las cosas no tienen que ser así. Y eso no tiene que ser lo normal. Entonces bueno. Hasta ahí les dejo. Ahora sí me despido. Nos vemos la semana que viene. Como les dije. Tenemos dos episodios más de esta serie. De por qué somos tan exigentes con nosotras mismas. En un episodio. vamos a hablar sobre las metas de hogar y familia y en el último vamos a hablar sobre nuestras metas profesionales porque por supuesto vamos a cerrar con todo lo que es profesional emprendimiento pues porque es lo que más que todo hablamos aquí en el podcast mamá 360 ahora si me despido si no te has suscrito a nuestro podcast hazlo en tu plataforma favorita si tienes alguna pregunta algún comentario sobre este episodio escríbeme a arroba caro maggi maggi 360 en en Instagram o, bueno, también puedes escribir a la cuenta de Mom Goal Society también en Instagram y me van a pasar el mensaje. Entonces, bueno, ahora sí, me despido. Nos escuchamos la semana que viene. ¡Chao!